Pouring de Emociones
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Durante años, construyó un muro de hormigón alrededor de su pecho para que nadie viera el desastre que un solo problema —uno terrible, uno que no supo nombrar había dejado en su vida. Decidió que no hablar era lo mismo que haber ganado, que vivir enfadado era una forma de escudo, y que el dolor, si se apretaba lo suficiente entre los dientes, terminaría por desaparecer."

"Él no pasó página; intentó arrancarla, pero se quedó con el papel roto entre las manos. Y como no pudo hacerle frente a la realidad, su cuerpo terminó por hacerse cargo de la deuda.

Vamos a descubrir qué sucede cuando un hombre calla tanto que su propia sangre se vuelve pesada, sus huesos se cansan de sostener una mentira y su salud se convierte en el precio a pagar por una paz que nunca llegó. El cuerpo grita lo que la mente calla.