La Revolución Sonora
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Cantaban sobre los problemas que afectaban a la gente corriente cada día. Usaban instrumentos occidentales para producir un sonido de mayor calidad. Pero el alma era africana. Profundamente africana.

Franco nos recuerda algo esencial: que la música popular no es música menor. Es la memoria viva de un pueblo. Es el latido de quienes no aparecen en los libros de historia pero sostienen el mundo con sus manos.